Cuánto debería costarte una consulta
Qué es el costo por consulta, de qué depende de verdad (rubro, zona, oferta y perfil) y cómo se baja sin trucos: poda, perfil y oferta.
Qué es, en una frase
El costo por consulta es lo que pagás, en pauta, por cada persona que te escribe, llama o reserva. Es el número que ordena todo lo demás: si no lo conocés, estás regando a ciegas — podés estar pagando de más por cada cliente sin enterarte nunca.
De qué depende de verdad
De cuatro cosas: tu rubro (no cuesta lo mismo una consulta de implantes que una de empanadas), tu zona (la competencia local manda), tu oferta (una razón concreta para escribir ahora) y tu perfil (a igual anuncio, el perfil que convierte abarata la consulta, porque más gente escribe). Por eso no existe «el» precio de una consulta: existe el tuyo, y se descubre midiéndolo.
Cómo se baja, sin trucos
Tres palancas honestas: podar a las 72 horas las variantes caras y pasar su presupuesto a la ganadora; mejorar el perfil al que llega la gente (bio clara, WhatsApp visible, reseñas reales); y afinar la oferta con tu aprobación. Ninguna es magia: es poda semana a semana, y el parte del viernes te muestra el número bajando — o te dice por qué no baja.
